Proyecto de Ordenanza
Proyecto de Ordenanza; se prohíbe la publicidad de bebidas alcoholicas en el Partido de Bahía Blanca
Expediente: HCD-1499/2009
Autor: Marta Stella Maris Brusa
Bloque: Frente para la Victoria
Proyecto de Ordenanza; se prohíbe la publicidad de bebidas alcoholicas en el Partido de Bahía Blanca
Concejal Autor Marita Brusa
Ordenanza
PROHIBICIÓN DE PUBLICIDAD DE ALCOHOL
Vistos
Que la publicidad de las bebidas alcoholicas tiene por objetivo promover su venta, convenciendo al comprador potencial de las bondades del producto, con lo cual las empresas que fabrican bebidas alcohólicas no solo venden físicamente el producto, sino además convencen al público y le hacen creer que compran diferenciación, ilusiones, belleza, juventud, aventuras, etc., que se supone están implícitos en la etiqueta de la botella que paga. El objetivo final es movilizar sentimientos, emociones y valores.
Considerando
La publicidad moderna, no sólo destaca las virtudes del producto, sino también los beneficios que al adquirirlo obtendrán sus consumidores. . El cliente juvenil es esencial para la viabilidad a largo plazo de su negocio y la captación de nuevos consumidores para el mercado, empieza en la niñez – adolescencia
La publicidad subliminal es la más difícil de detectar ya que es aquella que utiliza técnicas de estimulación de los sentidos de forma que pasa desapercibido para estos mismos sentidos, pero no para la percepción, de tal modo que actúa sobre el público y provoca el consumo de un determinado producto sin ser conscientes de la publicidad. Puede considerarse, no sólo la más engañosa, sino además la más efectiva, así como la más agresiva, porque es capaz de conseguir manipular nuestras conductas sin que podamos de ninguna forma ser conscientes de qué, cómo o cuándo nos han manipulado. Los estímulos subliminales son reproducidos o emitidos con baja intensidad o de forma más a o menos soslayada, semi oculta o con breve exposición, para que no sean captados de forma consciente.
De acuerdo a esto puede considerarse que la publicidad del alcohol tiene todas las características que la incluyen como ilícita: Atenta contra el derecho a la salud y más contra los niños, la juventud y la mujer; es manifiestamente engañosa y muchas veces subliminal.
La publicidad de las empresas de bebidas alcohólicas se dirige preferentemente a la juventud, posibles consumidores que tienen muchos años de vida para tomar bebidas alcohólicas. El público joven es muy importante para las compañías que fabrican, ya que constantemente se necesitan nuevos consumidores que reemplacen a las personas adultas que fallecen o lo dejan. A pesar de negarlo, de insistir que no impulsan el alcohol en niños, y de intervenir en campañas para no consumir alcohol, en realidad las empresas presentan el consumo atractivo para un joven, y la publicidad aparece periódicamente, dirigida a este grupo con estímulos especiales.
Si bien la ley prohíbe que los menores aparezcan en publicidades de bebidas alcohólicas, la realidad es que todos apuntan al mercado de iniciadores, que son los chicos de 13, 14 años. A cierta edad los chicos comienzan a actuar por imitación, entonces, consumen bebidas alcohólicas como lo hace un joven de 22 / 23 años.
En algún momento las bebidas alcohólicas se apartaron del hecho social y familiar que las acotaba y comenzaron a ser utilizadas en formas cada vez más dañinas, riesgosas y precoces. Es difícil precisar el momento que el patrón cultural comienza a modificarse hasta llegar a la situación actual. La evolución del mercado de bebidas alcohólicas indica que en el período que va de principios de los años 80 hasta inicios del 2000 se producen cambios importantes.
A inicios de los 90 la cerveza, que vendía al consumo interno 200 millones de litros anuales alcanza los 1000 millones. Las explicaciones desde el campo económico refieren a la incorporación de “nuevas franjas de consumidores”, identificados en sectores juveniles que alcanzan el piso de 14 años, según responsables de marketing de esa época.
El objetivo de la bebida es ahora decididamente farmacológico. Es decir, una bebida apetecida por su efecto y su acción en la modificación del estado de ánimo, la percepción o el comportamiento. La bebida refuerza ahora la búsqueda deliberada y grupal del descontrol y también su asociación con otras sustancias. Hoy, para muchos jóvenes el alcohol es una “droga dura”, ligado a la bebida episódica y excesiva, que transcurre por la cerveza y por bebidas destiladas mezcladas con gaseosas y bebidas energizantes
Las causas que llevan a consumir alcohol a la juventud son múltiples y variadas. Para algunos, significa el falso atractivo de entrar en el mundo de los adultos. Para muchos mas, en cambio no hay verdadera diversión sin alcohol de por medio ya que vuelve a las personas mas desenfrenadas ocurrentes. El problema es que tras esos primeros efectos de euforia aparece una pérdida de autocontrol y las personas asumen conductas que sin el alcohol no serían capaces de adoptar.
El alcohol representa una droga “lícita” con la cual se inician los jóvenes en el vicio adictivo porque es barato, accesible y socialmente aceptado.
Los accidentes de tránsito causan más muertes de jóvenes que los homicidios y suicidios. En estas situaciones, el alcoholismo es la mayor causa de muerte entre los 18 y 30 años, representando el 32,5%, mientras que el 14,8% de las víctimas tienen menos de 17 años.
Idear anuncios para personas de 19 años de edad que no atraigan la atención de las que tienen 13 a 17 es prácticamente imposible. El problema en relación con la publicidad de alcohol es que no puede darse por sentado que los anuncios que repercuten sobre los adultos no influyan en un joven,. El mundo del adulto que se muestra en los anuncios del alcohol suele ser el mundo al que el adolescente aspira a pertenecer. Es más, los anuncios de productos dirigidos en teoría a las personas de 18 a 24 años de edad les resultan particularmente atractivos a las personas más jóvenes, quienes quieren sentir que forman parte de ese grupo de edad .
La OMS mantiene una larga lucha para reducir el consumo de alcohol en el mundo y ha propiciado un Convenio Marco para la Lucha contra esta sustancia, como un Tratado o Convención Marco internacional para la reducción el consumo de alcohol. Su Directora, la Dra. Gro Harlem Bruntland, impulsa un derecho constitucional de la OMS para realizar un acuerdo mundial con respecto al tabaquismo, y enfrenta con firmeza las argumentaciones mercantilistas de empresas de alcohol. Esta ha solicitado intervenir en las reuniones para trabar los posibles acuerdos contra el alcohol y su publicidad.
Una de las principales medidas reclamadas por todas las partes en la reuniones del Convenio Marco para la Lucha Antialcohol es la prohibición de la publicidad y de cualquier práctica de mercadotecnia dirigida a niños y adolescentes, los consumidores del futuro, porque se señala la contribución de la publicidad al hábito de beber, sobre todo entre los jóvenes.
La Organización Mundial de la Salud sostiene que el consumir alcohol provoca adicción y daños a la salud, y no se debe aplicar las prácticas comerciales normales para su negociación y publicidad.
La OMS recomienda que los países "prohíban toda la publicidad y promoción de alcohol, incluidas la entrega de muestras gratuitas y otros obsequios, la venta de productos que no son de bebidas alcohol pero que llevan un nombre comercial de las empresas que suministras estas sustancias, los anuncios en los puntos de venta y el patrocinio por las empresas de bebidas alcohólicas de actos deportivos y culturales" .
La estrategia central de las empresas es el consumo de alcohol por parte de los menores. Sin embargo, con respecto al consumo de alcohol por los jóvenes, asegura que desde hace tiempo las empresas han cambiado la forma de hacer negocios y ahora "lucha para evitar que tomen los menores de edad". "Es un error fundamental creer que se pueden elaborar reglamentos eficaces contra la exposición de los niños a la publicidad del alcohol mientras se permita la publicidad dirigida a bebedores adultos. En todas partes la experiencia indica que solo surten resultados las prohibiciones completas de la publicidad y el patrocinio".
Partiendo del impacto del alcohol y afines en la conducta de los consumidores, y de allí los potenciales riesgos de dichos productos representan para la salud de los ciudadanos, resulta imprescindible la sanción del presente proyecto de ordenanza que prohibe la publicidad de bebidas alcoholicas en la vía pública.
Por lo expuesto, solicitamos la aprobación del presente Proyecto de Ordenanza.
Ordenanza
Artículo primero ° Se prohíbe la publicidad de Alcohol en el Partido de Bahía Blanca
.-
Que los anuncios publicitarios de bebidas alcohólicas y afines, ya sea para su venta, promoción, entrega u oferta en forma gratuita, y cualquiera fuera su mensaje, contenido, finalidad o consigna.
Artículo segundo.- Todos los permisos de publicidad de bebidas alcohólicas y afines en vigencia caducan en la fecha por ellos fijada. En el caso en que ésta sea posterior a la publicación de la presente Ley, caducarán en el plazo máximo de seis (6) meses, cualquiera fuera el plazo por el que hubieran sido concedidos.
Artículo Tercero .- De Forma